HomeSalud VisualVisión, protección solar y seguridad vial: la revisión visual, la gran olvidada antes de los viajes de verano

Visión, protección solar y seguridad vial: la revisión visual, la gran olvidada antes de los viajes de verano

Los ópticos-optometristas advierten de que una visión deficiente y el uso de gafas de sol de baja calidad pueden aumentar el riesgo al volante durante los desplazamientos estivales. Mientras la DGT prepara la mayor operación salida del año, los expertos recuerdan que ver bien también salva vidas.

Con millones de desplazamientos previstos por carretera durante julio y agosto, revisar el estado del vehículo forma parte de la rutina de muchos conductores. Sin embargo, hay un elemento esencial para la seguridad vial que con frecuencia pasa desapercibido: la salud visual.

Desde el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas de España (CGCOO) recuerdan que conducir es una actividad eminentemente visual. Más del 90 % de la información que recibe el conductor llega a través de los ojos, por lo que cualquier alteración de la agudeza visual, la sensibilidad al contraste, el campo visual o la adaptación a los cambios de iluminación puede retrasar la detección de un peligro y comprometer la capacidad de reacción.

“Revisar la visión debería formar parte de la preparación habitual de cualquier viaje, igual que comprobamos los neumáticos o los frenos. Ver bien también es un elemento esencial de la seguridad vial”, señala Andrés Gené, presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas de España.

El riesgo de unas gafas de sol inadecuadas

La protección solar es otro de los aspectos que más preocupa a los profesionales de la visión durante los meses de verano. Según recuerda el CGCOO, alrededor de una de cada tres gafas de sol utilizadas en España se adquiere fuera de los canales sanitarios, en establecimientos como mercadillos, bazares, gasolineras o puestos ambulantes.

El problema no es únicamente la ausencia de garantías sobre la calidad del producto. Unas lentes de baja calidad pueden alterar la percepción visual, reducir el contraste, provocar distorsiones ópticas o aumentar el efecto del deslumbramiento, generando una falsa sensación de protección precisamente cuando la visión necesita ofrecer el máximo rendimiento.

“Además de no filtrar correctamente la radiación ultravioleta, este tipo de gafas puede comprometer la calidad visual del conductor. Por eso es fundamental elegir lentes homologadas y adquirirlas en establecimientos sanitarios de óptica, donde el óptico-optometrista puede recomendar la solución más adecuada para cada usuario”, explica Gené.

Los ópticos-optometristas recuerdan que las gafas de protección solar adecuadas para conducir deben cumplir con la normativa sanitaria y marcado CE. Para la conducción diurna suelen ser adecuadas lentes de categoría 2 o 3. Las lentes de categoría 4 no deben utilizarse al volante. Las lentes polarizadas pueden reducir los reflejos del asfalto o de superficies mojadas, aunque conviene comprobar que permiten visualizar correctamente las pantallas y dispositivos del vehículo.

El verano pone a prueba la visión

Las primeras horas de la mañana y el atardecer concentran algunas de las situaciones más exigentes para la conducción. El sol bajo en el horizonte provoca intensos deslumbramientos que reducen la percepción del entorno y favorecen la fatiga visual, especialmente entre los conductores de mayor edad, cuya recuperación tras una exposición intensa a la luz suele ser más lenta.

A ello se suman otros factores habituales de la conducción estival, como los cambios bruscos de luminosidad al atravesar túneles o zonas arboladas, los reflejos sobre el asfalto tras una tormenta o la pérdida de contraste en condiciones de baja iluminación.

Los especialistas recuerdan que una graduación desactualizada, el ojo seco, las cataratas incipientes, la disminución de la sensibilidad al contraste o los problemas de visión nocturna pueden pasar desapercibidos en la vida cotidiana, pero convertirse en un factor de riesgo durante un viaje largo. La aparición de halos alrededor de las luces, visión doble, dificultad para leer las señales o necesidad de entrecerrar los ojos son señales que justifican una revisión visual antes de ponerse al volante.

Revisar la visión también es prevenir accidentes

Los datos reflejan que la salud visual continúa siendo una asignatura pendiente para muchos conductores. Se estima que uno de cada cuatro presenta algún tipo de deficiencia visual y que la mitad de ellos no revisa su visión al menos una vez al año. “Conducir exige un esfuerzo visual constante y cualquier alteración puede tener consecuencias importantes, especialmente si se combina con una protección solar inadecuada”, advierte el presidente del CGCOO.

Por ello, desde el Consejo recuerdan la importancia de las revisiones periódicas para detectar alteraciones que puedan afectar a la conducción y que el profesional óptico-optometrista pueda recomendar la compensación óptica más adecuada para cada caso.

No solo importan las gafas: el parabrisas también influye

La calidad de la visión al volante no depende exclusivamente de los ojos o de las lentes. Un parabrisas rayado, deteriorado o simplemente sucio puede dispersar la luz, incrementar el deslumbramiento y reducir el contraste, especialmente cuando el sol incide de frente o durante la conducción nocturna.

Por ello, los profesionales recomiendan mantener el cristal limpio tanto por el exterior como por el interior y sustituirlo cuando presente daños que interfieran en el campo visual.

Diez claves para conducir con una visión segura

Antes de iniciar un viaje, los ópticos-optometristas recomiendan:

  1. Revisar la visión y actualizar la graduación cuando sea necesario.
  2. Utilizar gafas de sol homologadas y adecuadas para la conducción.
  3. Evitar las lentes de categoría 4 al volante.
  4. Comprobar que las lentes polarizadas permiten visualizar correctamente las pantallas del vehículo.
  5. Llevar unas gafas de repuesto cuando su uso sea obligatorio para conducir.
  6. Mantener limpias tanto las lentes como el parabrisas.
  7. Ajustar correctamente asiento, retrovisores y reposacabezas.
  8. Utilizar la visera cuando el sol bajo provoque deslumbramientos.
  9. Hidratar los ojos y realizar descansos periódicos si aparece fatiga visual.
  10. Interrumpir la conducción cuando las condiciones de visibilidad no permitan hacerlo con seguridad.
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