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Guía para disfrutar del verano sin descuidar tu audición

Playas, piscinas, festivales, viajes en avión o largas jornadas al aire libre forman parte del verano, pero también suponen un desafío para la salud auditiva. La exposición al agua, la humedad, el ruido o los cambios de presión pueden favorecer la aparición de molestias e incluso provocar daños evitables. Con motivo de la temporada estival, Oticon comparte una serie de recomendaciones para disfrutar de las vacaciones sin descuidar el cuidado de los oídos.

Cuando pensamos en protegernos durante el verano, la crema solar, las gafas de sol o una buena hidratación forman parte de cualquier rutina. Sin embargo, los oídos siguen siendo los grandes olvidados del autocuidado, pese a que durante estos meses están expuestos a algunos de los factores que más comprometen la salud auditiva.

Agua, calor, humedad, música a elevado volumen o los cambios de presión asociados a los viajes convierten al verano en una de las épocas del año en las que el sistema auditivo soporta una mayor exigencia. Según recuerda la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.500 millones de personas conviven con algún grado de pérdida auditiva y una parte significativa de estos casos podría prevenirse con hábitos adecuados.

“Igual que hoy nadie entiende un día de playa sin protección solar, también deberíamos normalizar el cuidado de la audición. Los oídos sufren durante el verano, aunque sus señales no siempre aparezcan de forma inmediata”, explica Sergio Álvarez, audiólogo y responsable de Formación de Oticon en España.

El agua también requiere precaución

Las jornadas de piscina o playa favorecen la aparición de uno de los problemas más frecuentes del verano: la otitis externa o “otitis del nadador”. La humedad retenida en el canal auditivo altera su protección natural y facilita la proliferación de bacterias, un riesgo que aumenta con las altas temperaturas.

Para minimizarlo, los especialistas recomiendan dejar salir el agua inclinando la cabeza tras el baño, secar cuidadosamente la parte externa del oído y evitar el uso de bastoncillos, ya que pueden eliminar la protección natural del canal auditivo e incluso provocar pequeñas lesiones. En personas que practican natación con frecuencia, especialmente niños y deportistas, los tapones específicos para el baño constituyen una medida preventiva eficaz.

Festivales: disfrutar de la música sin poner en riesgo la audición

Los festivales y conciertos al aire libre son otro de los grandes protagonistas del verano. Sin embargo, los niveles sonoros pueden superar con facilidad los 100 decibelios, una intensidad que la OMS considera potencialmente perjudicial tras exposiciones relativamente breves.

Desde Oticon recuerdan que proteger la audición no significa renunciar a la experiencia musical. El uso de tapones con filtros acústicos permite reducir la intensidad del sonido sin alterar su calidad, mientras que alejarse ocasionalmente de los altavoces o realizar pequeñas pausas entre actuaciones contribuye a disminuir la carga sonora acumulada.

“No se trata de dejar de disfrutar de la música en directo, sino de hacerlo de forma responsable. Hoy existen soluciones que permiten proteger la audición sin perder calidad de escucha”, señala Álvarez.

Los expertos recuerdan además que el pitido que muchas personas perciben tras un concierto, conocido como acúfeno, no debe considerarse una consecuencia normal del ocio, sino una señal de que el sistema auditivo ha estado sometido a una sobreexposición al ruido.

Viajar en avión también afecta a los oídos

Los desplazamientos aéreos, especialmente durante el despegue y el aterrizaje, provocan cambios de presión que pueden generar sensación de oído taponado, molestias e incluso dolor.

Gestos tan sencillos como bostezar, tragar saliva o masticar chicle ayudan a equilibrar la presión gracias al funcionamiento de la trompa de Eustaquio. En el caso de los usuarios de audífonos, Oticon aconseja revisar el correcto funcionamiento de los dispositivos antes de viajar y asegurarse de que están preparados para adaptarse a los diferentes entornos sonoros.

El verano, una buena oportunidad para revisar los audífonos

Las altas temperaturas, la humedad y el contacto con el agua hacen especialmente recomendable extremar el mantenimiento de los audífonos durante la época estival. Evitar su exposición al agua del mar o al cloro de las piscinas, realizar una limpieza periódica y utilizar sistemas de secado cuando sea necesario contribuye a preservar su rendimiento y prolongar su vida útil.

Asimismo, la compañía recomienda aprovechar las vacaciones para realizar una revisión audiológica, especialmente cuando ha transcurrido más de un año desde la última consulta, con el fin de comprobar tanto el estado de la audición como el correcto funcionamiento de los dispositivos.