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El uso intensivo de móviles provoca problemas en el desarrollo visual de los menores

Zeiss_UVEl Col·legi Oficial d´Òptics Optometristes de Catalunya ha publicado un decálogo con consejos visuales para prevenir el aumento de la miopía entre los jóvenes, ya que son estos el grupo poblacional con mayor riesgo de sufrir problemas visuales provocados por el abuso de las pantallas. El acto de presentación se enmarca dentro de la campaña de lanzamiento del spot “Objetivo Miopía”, diseñada en colaboración con la Facultat d’Òptica i Optometria – Universidad Politécnica de Catalunya. BarcelonaTech y que se emitirá en 200 cines catalanes hasta el 15 de febrero para concienciar de los problemas derivados de un crecimiento no controlado de la miopía.

Los expertos alertan de los peligros del uso del móvil para la salud visual de los niños, ya que el uso intensivo de pantallas en una distancia próxima puede aumentar incrementar el desarrollo de la miopía, con el riesgo que conlleva que esta supere las cinco dioptrías: se multiplican las probabilidades de sufrir patologías graves de la visión, como desprendimiento de retina, cataratas, agujeros maculares, glaucoma, etc.

Los peligros de un abuso no son solo visuales. Los expertos alertan también de las consecuencias de pasar mucho tiempo mirando el móvil en el desarrollo de los menores, principalmente en otros aspectos psicosociales. Así, reduce la inteligencia emocional, que afecta a la capacidad de entender las emociones de otras persones, y limita su desarrollo social y afectivo, disminuyendo la interacción con los demás. Por otro lado, provoca un retraso en el desarrollo del lenguaje, interfiriendo en la capacidad de comunicación, resolución de problemas y aumentando la ansiedad del menor.

Por otra parte, los expertos añaden que mirar el móvil antes de dormir influye en la calidad del sueño, provocando de media que se descanse 20,6 minutos menos, por lo que el menor acusará fatiga a lo largo de la jornada.  No solo eso, sino que el uso intensivo de pantallas puede generar déficit de atención cuando se emplean estos dispositivos en actividades de lectura en los primeros años de vida. Para concluir, los expertos explican la relación entre el uso de las pantallas y la obesidad infantil, que cada vez presenta unas cifras mayores en España, ya que los pequeños dedican cada vez menos horas al deporte y actividades en el exterior y más al uso de pantallas, limitando también la creatividad y la imaginación que se utiliza para los juegos tradicionales.

Alfons Bielsa, presidente del Col·legi d´Optics recomienda “incentivar las actividades y juegos en el exterior, ya que nuestros ojos no están preparados para el uso intensivo de la visión próxima en espacios cerrados, por lo que es beneficioso limitar el uso de los dispositivos pequeños como el móvil para ver películas y hacerlo en pantallas grandes de cine, que además favorecen la socialización y potencian la imaginación. Además, en ningún caso los menores de dos años deben utilizar el móvil para no interferir en su desarrollo visual y afectivo”.

Joan Gispets, decano de la FOOT, recuerda que “actualmente existen soluciones para el control de la miopía y el óptico-optometrista puede ayudar a las familias a evitar las graves consecuencias de esta. La miopía es un problema que tiene un alto coste social y debemos concienciarnos a todos los niveles para prevenir el impacto que podría tener en los adultos de mañana cuando esta ha superado las cinco dioptrías”. 

Decálogo para el uso de móviles

  • En la habitación, a oscuras o antes de dormir, reduce y limita las horas de sueño, generando fatiga y poco descanso. Se cree, de media, que el sueño se reduce 20,6 minutos por día.
  • En los primeros años de vida (1-2 años) limita el desarrollo social y afectivo del menor en reducir el número de horas de interacción con otras personas.
  • Reduce la inteligencia emocional de los menores ya que los incapacita para entender las emociones de otras personas.
  • Antes de los 18 meses puede afectar el desarrollo del lenguaje del menor, interfiriendo en su capacidad de comunicación y resolución de problemas.
  • En los primeros años de vida, la realización de actividades intelectuales con pantallas– como la lectura– puede generar déficit de atención en los menores.
  • Genera problemas físicos, como la obesidad en el menor a causa de la reducción de horas de juego, actividades deportivas y tiempo al aire libre.
  • Puede incapacitar a los menores a gestionar sus sentimientos, con sus sueños y con sus procesos de ansiedad.
  • Limita la creatividad del menor reduciendo el número de horas dedicadas a juegos físicos que inventan o imaginan ellos mismos.
  • Provoca que la relación paterno-filial se resienta por la costumbre de obtener una instantaneidad en las respuestas y una conversación digital.
  • Puede tener unas consecuencias aún desconocidas en los menores ya que no hay información suficiente sobre ciertos aspectos que aún se están estudiando.

 

 

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