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Operación salida: Consejos para la correcta salud visual de los conductores

La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé diez millones de desplazamientos en las carreteras de Castilla y León durante todo el verano (buena parte de ellos este fin de semana de finales de julio y primeros de agosto) y pide a los conductores que se pongan al volante en las mejores condiciones posibles para evitar cualquier tipo de incidente. En este escenario, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (COOCYL) recuerda, un año más, la vital importancia de tener a punto nuestra salud visual y haber pasado las revisiones periódicas oportunas. No hay que olvidar que el 90% de las decisiones al volante dependen de la visión, y cualquier anomalía puede pagarse cara en la carretera.

Tal y como señala la vicedecana de COOCYL, Ana Belén Cisneros, “lo primero y lo más importante es saber en qué estado se encuentra tu vista antes de coger el coche, sobre todo para desplazamientos largos en carretera”, y añade que “si se necesitan gafas o lentes de contacto, no hay que olvidar usarlas correctamente o incluso llevar de recambio en la guantera”. Antes de iniciar cualquier viaje, se debe acudir, si no se ha hecho antes, “a revisiones para comprobar el estado de la salud visual y, si es necesario, actualizar la ayuda visual con la graduación y las especificaciones dadas por el óptico-optometrista”, añade la experta.

Además, es preciso protegerse de la radiación ultravioleta y el deslumbramiento causados por la radiación solar a lo largo del día con una gafa de sol adecuada, también graduada si así se requiere, o incluso con filtros polarizados para evitar reflejos molestos en la superficie de la carretera o en las lunas de los otros coches. Y por la noche, además de la corrección, se recomienda usar lentes oftálmicas con tratamiento antirreflejante o filtros específicos para la conducción nocturna con el objetivo de evitar deslumbramientos molestos causados por las luces de los otros automóviles.

COOCYL insiste en la importancia de tener en cuenta estas pautas de actuación, porque la realidad indica que los ciudadanos todavía no acaban de ser conscientes de la importancia que tiene la salud visual en la conducción. De hecho, aunque el 25% de los conductores padece alguna deficiencia visual, la mitad no revisa su visión cada año. En concreto, el 46% de los conductores no realiza los controles periódicos anuales; además, el 12% no se protege nunca del sol mientras conduce y el 33% solo lo hace ocasionalmente. Es más, el 25,7% de los españoles de entre 18 y 30 años nunca se ha sometido a un examen visual, lo que supone que cerca de cinco millones de jóvenes circulan por carretera sin saber si sufren cualquier deficiencia visual que deba ser compensada para poder conducir de forma más segura.

Es crucial “la realización de revisiones visuales anuales para detectar cualquier tipo de problema lo antes posible”, insiste Ana Belén Cisneros, mucho más teniendo en cuenta que, según datos de la DGT, entre el 1 y el 5% de los accidentes de tráfico cuyas causas son médicas podrían tener su origen en trastornos de la visión. “Mientras se conduce la visión es esencial, ya que se ve obligada a adaptarse rápidamente a un entorno que, debido a la velocidad, cambia más rápido que en condiciones normales. Si a esta situación se le añade algún problema ocular, el resultado es el descenso en la seguridad del conductor”, advierte la vicedecana de COOCYL. En concreto, cualquier alteración ocular o enfermedad provoca una visión de peor calidad y multiplica el riesgo de sufrir algún tipo de percance en la carretera, ya que en esas circunstancias resulta más difícil calcular distancias y conducir en situaciones adversas. En este sentido, Cisneros aclara que, “al contrario de lo que se puede pensar, para conducir se requiere más una visión de calidad que de cantidad, es decir, debe existir un equilibrio entre los distintos campos de la visión (agudeza visual, campo visual, profundidad…) y la cantidad de agudeza visual.

Es esencial que no exista ningún problema visual, ya que el tiempo de reacción desde que se detecta cualquier objeto en la carretera debe ser el menor posible”.

Con todo, COOCYL recuerda las principales recomendaciones de salud visual para los conductores:

  • Revisiones periódicas. Dada la importancia de la información visual que recibimos, es fundamental que la visión esté en el mejor estado posible. No hay que esperar a la renovación del permiso de conducir: conviene visitar al óptico-optometrista al menos una vez al año.
  • Gafas de sol. En estos días de alta luminosidad y en los momentos en los que haya cambios bruscos de luz, las gafas de sol son imprescindibles. En el caso de llevar gafas graduadas, es necesario que las de sol también lo sean y estén adaptadas a las necesidades de cada uno. Pero hay que tener mucho cuidado con las gafas de sol que se adquieren, ya que el 70% de las que se venden en España no cumplen con las normas de seguridad sanitarias.
  • Si se utilizan lentes de contacto, aunque tienen filtro UV, resulta imprescindible el uso añadido de gafas de sol para proteger completamente los ojos y el área circundante.
  • Cuando se circula en motocicletas y ciclomotores, los conductores deben llevar gafas de sol que sean lo suficientemente envolventes para impedir que las partículas de polvo u otros cuerpos extraños penetren en los ojos.
  • Gafas de repuesto. Si se utilizan lentes de contacto o gafas, es recomendable llevar unas lentes de repuesto en el coche con la misma graduación que las que se usan habitualmente.