Los ópticos-optometristas recuerdan que algunas enfermedades de la retina pueden avanzar sin síntomas
Algunas enfermedades de la retina pueden desarrollarse durante un tiempo sin causar dolor ni cambios evidentes en la visión. Con motivo del Día Mundial de la Retina, que se celebra el próximo 27 de septiembre, el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) recuerda la importancia de realizar revisiones periódicas y de consultar ante cualquier cambio repentino en la visión.
La retina es el tejido nervioso sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo. Su función es transformar la luz en señales eléctricas que el cerebro interpreta como imágenes. Entre las enfermedades que pueden afectar a la retina se encuentran las distrofias hereditarias, la retinopatía diabética y la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), incluida la atrofia geográfica. Estas patologías pueden afectar a la autonomía, las actividades cotidianas y la calidad de vida, especialmente cuando evolucionan sin ser detectadas.
“Muchas enfermedades de la retina no producen dolor y pueden avanzar sin que la persona perciba cambios claros. Por eso, especialmente cuando existen factores de riesgo, no debemos esperar a perder visión para solicitar una evaluación”, señala Andrés Gené Sampedro, presidente del CGCOO.
Revisiones adaptadas a cada persona
La frecuencia y el tipo de revisión visual deben adaptarse a la edad, los antecedentes y los factores de riesgo de cada persona. En el caso de la retinopatía diabética, por ejemplo, es posible que no aparezcan síntomas en las primeras fases. Algo similar ocurre con las etapas iniciales de la DMAE seca.
Una revisión puede permitir detectar signos que aconsejen realizar otras pruebas diagnósticas o derivar al paciente al oftalmólogo para continuar con la valoración y el tratamiento.
En España hay más de 20.000 ópticos-optometristas y alrededor de 10.500 establecimientos sanitarios de óptica. Desde estos centros, los profesionales realizan evaluaciones visuales, ofrecen recomendaciones sobre salud ocular e identifican posibles signos de sospecha que pueden requerir una valoración oftalmológica.
“Desde la optometría comunitaria trabajamos para acercar la salud visual a la vida cotidiana de las personas. Nuestra labor no se limita a evaluar la visión, también consiste en informar, promover hábitos saludables, identificar signos de sospecha y orientar a cada paciente hacia la atención que necesita”, explica Gené Sampedro.
La diabetes, uno de los principales factores de riesgo
La diabetes es uno de los factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas en la retina. Según los datos de la Encuesta de Salud de España 2023, el 7,17% de la población de 15 años o más declaró haber tenido diabetes en los últimos 12 meses.
Además, una revisión sistemática de estudios realizados en España entre 2009 y 2020 estimó una prevalencia de retinopatía diabética del 15,28% entre las personas con diabetes tipo 2. En el 1,92% de los casos se trataba de formas que podían comprometer la visión.
El CGCOO recuerda que las revisiones visuales y oculares no sustituyen al seguimiento médico ni a los programas específicos de cribado. Mantener controlados los niveles de glucosa, la presión arterial y los lípidos, junto con el seguimiento médico y las revisiones de la retina, ayuda a reducir el riesgo de complicaciones.
Cambios repentinos en la visión: cuándo consultar
Algunos cambios visuales requieren una valoración inmediata. La aparición repentina de muchas manchas o cuerpos flotantes, destellos de luz o una sombra similar a una cortina en el campo visual puede ser un signo de desgarro o desprendimiento de retina y requiere atención urgente.
También es importante consultar rápidamente ante una pérdida de visión central, una distorsión de las imágenes, visión borrosa persistente o la percepción de que las líneas rectas aparecen onduladas o deformadas. Estos cambios pueden estar relacionados con alteraciones de la mácula o con fases avanzadas de algunas enfermedades de la retina.
Con motivo del Día Mundial de la Retina, el CGCOO insiste en la importancia de conocer los factores de riesgo, seguir las revisiones recomendadas y consultar ante cualquier cambio visual. La detección de signos de sospecha y la coordinación entre ópticos-optometristas, oftalmólogos y otros profesionales sanitarios son claves para facilitar una atención adecuada.


