HomeSalud VisualEl estrés también afecta a la visión: cómo impacta en la salud visual y cómo proteger los ojos

El estrés también afecta a la visión: cómo impacta en la salud visual y cómo proteger los ojos

En un contexto marcado por el ritmo acelerado de vida, las largas jornadas frente a pantallas y la sobrecarga mental, el estrés se ha convertido en un factor cada vez más presente en el día a día, provocando un impacto directo en la salud ocular y en la calidad de la visión. En este sentido, el sistema visual está estrechamente conectado con el sistema nervioso, por lo que situaciones de estrés continuado pueden desencadenar o agravar diversos problemas oculares.

Por ello, los expertos de Baviera recuerdan que, aunque estos síntomas suelen ser reversibles, ignorarlos puede hacer que se cronifiquen o deriven en problemas mayores. “Muchas personas no son conscientes de que el estrés puede afectar directamente a su visión. El ojo responde a los cambios del organismo y cuando el estrés se prolonga en el tiempo, pueden aparecer síntomas que afectan al día a día del paciente”, señala el Dr. Fernando Llovet, médico oftalmólogo cofundador de Baviera.

¿Cómo puede afectar el estrés a la visión?

El estrés puede manifestarse en la salud ocular de diferentes formas. Según el Dr. Llovet, “el estrés sostenido puede tener consecuencias en la salud ocular, ya que afecta al sistema nervioso y a la musculatura implicada en la visión, favoreciendo la aparición de alteraciones visuales y molestias oculares”. Entre las situaciones más comunes se encuentran:

  • Aparición de visión borrosa temporal, especialmente tras periodos prolongados de concentración. El estrés puede alterar la capacidad de enfoque debido a la tensión muscular y la fatiga visual.
  • Fatiga ocular o sensación de cansancio en los ojos, frecuente en personas que trabajan muchas horas frente a dispositivos digitales.
  • Espasmos o temblores involuntarios (tics) en el párpado, asociados a la tensión y el cansancio.
  • Ojo seco, ya que en situaciones de estrés se reduce la frecuencia de parpadeo, clave para mantener la superficie ocular hidratada y protegida. Al parpadear menos, aumenta la sequedad y la irritación.
  • Mayor sensibilidad a la luz, ya que el sistema nervioso se vuelve más reactivo, aumentando la molestia ante estímulos luminosos.

Consejos para proteger la salud ocular frente al estrés

En general, seguir estas medidas puede ayudar a minimizar el impacto del estrés en la visión:

  • Realizar pausas visuales frecuentes, especialmente al trabajar con pantallas, teniendo en cuenta la regla 20-20-20: cada 20 minutos de pantalla, hacer una pausa de 20 segundos para mirar a un objeto situado a 20 pies (aproximadamente 6 metros).
  • Mantener una correcta higiene visual, con una iluminación adecuada y una distancia óptima respecto a los dispositivos.
  • Parpadear de forma consciente para evitar la sequedad ocular o utilizar lágrimas artificiales si es necesario.
  • Dormir lo suficiente, ya que el estrés y la concentración prolongada reducen la frecuencia de parpadeo y provocan sequedad ocular.
  • Realizar ejercicios oculares simples como movimientos de enfoque y giros oculares suaves. Esto ayudará a relajar los músculos que rodean los ojos y prevenir la fatiga. También puede ayudar practicar técnicas de relajación, ejercicios de respiración o meditación.
  • Evitar/reducir el consumo de sustancias excitantes, como la cafeína, las bebidas energéticas, el tabaco o el alcohol.
  • Hacer deporte, pasear, escuchar música o cualquier actividad que resulte relajante y placentera.
  • Acudir a revisiones visuales periódicas. Consultar a especialistas de forma regular permite detectar problemas a tiempo y recibir soluciones personalizadas. Los expertos de Baviera destacan que estas revisiones son clave para identificar signos tempranos de fatiga ocular, visión borrosa o espasmos en los párpados, y aplicar medidas preventivas que protejan la visión a largo plazo.