Un estudio multicéntrico identifica correlaciones entre factores ambientales y presión intraocular
La presión intraocular (PIO), uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo del glaucoma, podría estar influida no solo por variables individuales, sino también por el entorno. Así lo sugiere un estudio multicéntrico liderado por el inGO Research Group de General Optica en colaboración con la Universidad de Valladolid, la Universidad Complutense de Madrid y el IOBA Eye Institute.
El estudio, realizado en 216 personas de entre 18 y 40 años, analizó la relación entre los valores de presión intraocular y distintos parámetros ambientales registrados el día de la medición, entre ellos temperatura, presión atmosférica y contaminantes como partículas en suspensión y ozono.
Los resultados evidencian correlaciones estadísticamente significativas entre la PIO y determinados contaminantes atmosféricos, especialmente las partículas finas (PM2.5 y PM10). Aunque las asociaciones detectadas son leves, los investigadores subrayan que podrían tener relevancia clínica, especialmente en contextos de exposición sostenida.
Uno de los hallazgos más destacados es que las personas expuestas a concentraciones más elevadas de partículas finas presentaron valores de presión intraocular superiores. Este dato abre nuevas líneas de investigación sobre el posible papel del entorno en la fisiopatología del glaucoma, una enfermedad que continúa siendo una de las principales causas de ceguera irreversible a nivel mundial.
Desde el punto de vista profesional, estos hallazgos refuerzan la necesidad de integrar el control sistemático de la presión intraocular en la práctica optométrica, especialmente en perfiles con factores de riesgo.
Miopía alta y presión intraocular: una combinación a vigilar
El estudio también refuerza la evidencia sobre la relación entre miopía magna y mayor riesgo de presión intraocular elevada. Los pacientes con más de 6 dioptrías mostraron valores superiores respecto a emétropes, lo que confirma la miopía alta como un factor de riesgo relevante.
En paralelo, un análisis interno realizado por General Optica sobre más de 3.200 clientes en la Península Ibérica muestra que aproximadamente una de cada 23 personas presenta valores de presión intraocular por encima del umbral considerado clínicamente relevante. El porcentaje es mayor en personas con hipertensión o antecedentes de glaucoma.
“El glaucoma es una enfermedad silenciosa que puede avanzar durante años sin síntomas evidentes. Identificar factores que pueden influir en la presión intraocular nos ayuda a reforzar la importancia de la prevención y de los controles periódicos. Este estudio refleja el compromiso de General Optica con la investigación aplicada a la práctica clínica diaria. Nuestro objetivo es aportar conocimiento científico que ayude a anticipar riesgos y proteger la salud visual de la población”, señala José Ramón García Baena, óptico-optometrista a cargo de Salud Visual y Lentes Oftálmicas de General Optica.
Los investigadores coinciden en que estos resultados refuerzan la necesidad de continuar explorando la influencia del entorno en la dinámica del humor acuoso y en la evolución del glaucoma, así como de mantener estrategias de control periódico especialmente en pacientes con factores predisponentes.


