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Ruta de la Luz-India

Nueva misión óptica de la Ruta de la Luz en el norte de India

Ruta de la Luz-IndiaFundación Cione Ruta de la Luz y Fundación Casa del Tíbet han viajado por tercera vez en misión óptica al norte de India. Cuatro cooperantes de la Ruta de la Luz: dos ópticos optometristas, Almudena del Pilar y Cuca Marín, y otras dos voluntarias más, Consuelo Torres y Marina Movilla, han practicado 465 revisiones y prescrito 340 gafas durante una semana intensa de trabajo en el área de Dharamsala.
Durante tres intensas jornadas,  las cuatro cooperantes recorrieron los TCVs de  Upper/Dharamsala, Suja, Chauntra y Gopalpur. Estos TCVs son aldeas  de niños tibetanos exiliados, a quienes la solidaridad internacional proporciona educación y alojamiento. Viven en casas de 30 personas, bajo la responsabilidad de una madre de adopción.
A Almudena del Pilar le sorprendió la madurez de los niños, que “asumen responsabilidades desde pequeños” y que todo lo hacen “con una sonrisa en la boca”, así como su interés por formarse. “Hablan varios idiomas, indio, tibetano y chino, y en muchos casos inglés”, señala.
Las ópticos-optometristas examinaron  a los pacientes en diferentes dependencias de los TCVs. “Cuando les ajustábamos las gafas de prueba con su graduación, les cambiaba la cara. Su sonrisa demostraba que habían cambiado su mundo borroso por otro nítido”, sigue Almudena. Para ella, éste ha sido su primer proyecto de cooperación fuera de España. Y, además de quedar impresionada por la cultura tibetana, la experiencia le ha  hecho “amar más mi profesión”. La cooperante cuenta que los niños mostraban su gratitud de forma expresa y que “conservaban en perfecto estado de uso las gafas que les habían sido prescritas y entregadas en proyectos anteriores”, añade.Mision optica-India
En total en los TCV, las voluntarias llevaron a cabo 220 revisiones, prescribiendo un total de 153 gafas. Fue en el de Upper/Dharamsala donde más defectos refractivos encontraron. Las voluntarias corrigieron miopías medias en niños que no habían llevado gafas con anterioridad. Por el contrario, en Chauntra, su labor fue menos significativa, puesto que otra misión óptica había revisado a sus habitantes no hacía mucho tiempo.
Al respecto de la casuística encontrada, Cuca Marín explica que el defecto refractivo más extendido entre la población revisada fue la miopía. Y, al igual que a Almudena, el trabajo en India le ha reconfortado personal y profesionalmente. “Me olvidé totalmente de los números, de los presupuestos. Me reconcilié con la profesión”, dice. La madrileña, afincada en Cádiz, no olvida el momento en el que “adapté un prisma a un niño, y dejó de ver doble. No se lo podía creer”.  Al igual que Almudena, destaca la espiritualidad de los tibetanos, “inmersos en su cultura, que aman y defienden por encima de todo”.
Las cooperantes llevaron a cabo su trabajo en jornadas maratonianas, para lo que recibieron el apoyo del personal de los TCVs. Voluntarios locales ayudaron con la logística y también actuando como intérpretes cuando se practicaban revisiones a niños que no hablaban inglés.
Voluntarias-Ruta de la LuzLa misión continuó en el complejo de Norbulingka, que significa literalmente ‘La joya del parque’, situado en la ciudad de Lhasa, en Tíbet. El palacio anejo se utilizó como tradicional residencia estival de los sucesivos Dalái Lamas desde el año 1780 hasta la ocupación del país por la República Popular de China. En la actualidad allí trabajan muchos artesanos tibetanos pintando, tejiendo y fabricando pinturas, marquetería y costura.  En este caso, las voluntarias llevaron a cabo su trabajo en la enfermería de la residencia del complejo.
Como habían hecho antes los docentes, el personal sanitario hizo de intérprete con los adultos que no hablaban inglés. En esta segunda parte de la estancia de la Fundación en India, las voluntarias llevaron a cabo 118 revisiones, prescribieron 75 gafas y entregaron 9 premontadas. Allí, el defecto visual más frecuente entre los revisados fue el de presbicia, puesto que gran parte de la población fuerza la vista trabajando en distancias muy cortas dibujando y haciendo bordados.
El último día de misión óptica, antes del regreso a España, trabajaron en el Delek Hospital, que es el referente sanitario de la zona. Desde hace meses, el hospital no cuenta con ópticos ni oftalmólogos. Las cooperantes graduaron en la enfermería del hospital, practicaron 130 revisiones, prescribieron 41 gafas graduadas y entregaron 53 premontadas. En este caso,  la mayor parte de los pacientes fueron ancianos que provenientes de una residencia cercana.