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La tecnología avanza para paliar la Baja Visión

Poder leer, es el objetivo más valorado para los pacientes con baja visión (BV), bien sea por trabajo, estudio u ocio. Para las personas ciegas o con baja visión, la lectura es un gran desafío. Aquellos que conservan cierto grado de visión, usan lupas, microscopios u otros dispositivos de aumento; otros con menos visión reciben la información mediante grabación de textos o con audiolibros. El francés Louis Braille, desarrolló un código táctil a mediados del siglo XIX para ayudar a leer libros y recibir todo tipo de información en el día a día. Actualmente, la revolución tecnológica da un salto cualitativo para dar autonomía a las personas ciegas o con baja visión y que desean leer con rapidez y autonomía como son los dispositivos asistenciales de OrCam Technologies.

Con motivo del Día del Libro el 23 de abril la SEEBV (Sociedad Española de Especialistas en Baja Visión y Rehabilitación Visual) junto con Orcam Technologies, debatieron en una mesa redonda, las dificultades a las que se enfrentan los pacientes con baja visión. Fabio Rodríguez, Director de Orcam Technologies de España y Portugal; Carol Camino, especialista en baja visión y vicepresidenta de la SEEBV; Ricardo Roca, optometrista y vocal de la SEEBV; José María Vega, usuario de tecnologías para baja visión y Jordi Sugrañes, escritor y usuario de tecnologías para baja visión, hablaron de las dificultades con la lectura de personas con baja visión y de la utilidad de las nuevas tecnologías, y la combinación con las tradicionales.
Bajo el título “Lectura, escritura y baja visión”, los participantes expusieron la realidad que sufren más de 1,5 millones de personas con baja visión en España para poder leer. El concepto de baja visión (BV), no es muy conocido. Las personas que lo padecen, tienen sin saberlo, una capacidad visual muy reducida y no recuperable mediante gafas convencionales, lentillas, tratamiento médico o cirugía ocular. Es una discapacidad sin llegar a ser ceguera. “Se considera que un paciente tiene BV cuando su agudeza visual es menor de 0,3 en el mejor ojo, o un campo visual inferior a 20 grados, con la mejor corrección” comenta Carol Camino.
Con esta visión se necesita ayuda para extraer el máximo rendimiento para la independencia personal. “Perder la visión no implica renunciar a la lectura, las ayudas ópticas para baja visión facilitan el máximo aprovechamiento del resto visual existente” confirma Ricardo Roca.

Ayudas para la baja visión

Cada uno de los medios de ayuda para la lectura, tiene particularidades adecuadas para usos específicos, no hay un medio que sea mejor que otro. “El mundo de la baja visón es muy amplio, desde Orcam aportamos soluciones que se adaptan a la mayoría de los perfiles. La última versión de Orcam MyEye, permite interactuar con el dispositivo utilizando comandos de voz” comenta Fabio. A su vez, cada persona tiene también sus preferencias de uso de cada sistema. No hay una sola ayuda que mejore la visión en cualquier circunstancia, de ahí la gran cantidad que existen, “en mi día a día utilizo la lupa para trabajar, sin este tipo de ayudas, y con mi patología de nervio dañado, no podría mantener mi puesto de trabajo. Además, utilizo la tecnología de Orcam, me ha fascinado desde que la conocí. Uso MyEye para leer libros a diario, una de mis pasiones” comenta José María Vega, paciente con baja visión.
Diferentes ayudas son útiles para diferentes tareas. Su uso mejora para una tarea específica a una distancia determinada. Utilizar la visión residual no perjudica, mantiene el sistema visual más activo. Cualquier tipo de incapacidad visual, puede mejorarla una ayuda específica. “Cuándo me jubilé, tenía tiempo para escribir mis novelas, que es lo que más me puede gustar, tras dos años de desconocimiento y gracias a filtros, microscopios y lupas…estoy a punto de terminar mi octava novela” asegura Jordi Sugrañés.
“La prescripción de instrumentos ópticos de magnificación, como microscopios, lupas, telemicroscopios o lupa-televisión, facilita al paciente leer letra impresa, escribir, dibujar, hacer manualidades, y realizar otras actividades a corta y media distancia” asegura Ricardo. También las puede facilitar mediante la prescripción adicional de ayudas no ópticas, filtros de luz, lámparas de sobremesa, atriles, tiposcopios, etc.
Las actividades de visión de lejos, como ver rótulos de las calles, tableros electrónicos en aeropuertos y estaciones de tren, precios en escaparates, detalles en las fachadas, números e itinerarios de autobuses, etc., podrán realizarse con la ayuda de sistemas telescópicos. “La finalidad última de nuestra especialización en baja visión es proporcionar al paciente un grado de independencia satisfactoria” afirma Carol.
La tecnología ayuda a romper barreras, y la inteligencia artificial consigue avances reales para mejorar la accesibilidad. “Hablamos a menudo con pacientes y prescriptores para poder incorporar mejoras en nuestra tecnología y conseguir que la lectura sea más inclusiva para personas con deficiencia visual” comenta Fabio. El funcionamiento de Orcam MyEye es muy simple: su cámara detecta textos, los reproduce mediante un sistema de voz. Para ejecutar la lectura basta con poner el texto frente al dispositivo Orcam y tocarlo o señalar con el dedo el texto a leer. “La tecnología de Orcam se ha centrado en mejorar la calidad de vida de los usuarios. Otro de nuestros dispositivos es Orcam Read, idóneo para personas con baja visión que no quieren perderse ni una sola página de su libro favorito”, comenta Fabio Rodríguez, responsable de desarrollo de Orcam Technologies en España y Portugal.
Puedes ver la mesa redonda completa en los siguientes enlaces:

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