Una acción solidaria de salud visual mostró en Tenerife la importancia de ver las cosas pequeñas para crecer
Ópticos-optometristas voluntarios del proyecto Ver Para Crecer (VpC) de la Fundación Ruta de la Luz y Vision For Life de Essilor, revisaron en fechas pasadas la vista de un centenar de niños y niñas sin recursos o en riesgo de exclusión social en el CEIP Alfonso Spínola de Santa Cruz de Tenerife, apoyando la labor que lleva a cabo allí Aldeas Infantiles con el programa CaixaProinfancia de la Obra Social “la Caixa”.
Yuleima es una niña de seis años pizpireta y muy despabilada a la que le gusta observarlo todo. Siempre risueña, presumía con su amigo, David, un año mayor que ella, de lo bien que le quedaban las gafas de pasta rosas que llevaba puestas. Lo malo es que, “con ellas, no veo bien las cosas pequeñas”, decía poco antes de que la iniciativa Ver para Crecer revisara la vista de cien niños y niñas que están en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social, en Santa Cruz de Tenerife. Naturalmente, a ella también.
“Sus gafas tienen una graduación desactualizada”, explicaba Rafael González arrojando luz sobre el defecto visual de la niña. Rafael fue uno de los siete ópticos/as optometristas que cedió de forma solidaria su jornada laboral al proyecto para revisar la salud visual de los beneficiarios de la acción de ayer. La razón de esa falta de agudeza visual, según explicaba el especialista, es que “no tiene una visión binocular adecuada”. Con más hipermetropía y astigmatismo en el ojo izquierdo que en el derecho, las nuevas gafas que va a recibir hechas ex profeso para su graduación, solventarán el problema en unos días. Así podrá mejorar su lectoescritura, y llegar a ser lo que quiera ser.
Al igual que la suya, llegarán las de los otros cuarenta y cinco niños y niñas de los cien revisados que las necesitaban. Corregirán los defectos encontrados en el completo análisis que llevaron a cabo los ópticos-optometristas de Ver para Crecer, “encontramos algunos casos de incluso nueve dioptrías de miopía, con graduaciones desactualizadas en sus gafas”, afirmaba ayer Borja Castrillón, otro de los voluntarios. Cuando las gafas aterricen de vuelta en Tenerife, ellos mismos se asegurarán de que cumplen con su cometido, ajustándolas.
De esta manera, el proyecto Ver para Crecer estrenaba en Canarias, su recién nacida colaboración con el programa CaixaProinfancia. En Santa Cruz de Tenerife, Obra Social “la Caixa” trabaja junto a otras instituciones, como Aldeas Infantiles SOS, en diferentes colegios “para romper el círculo de la pobreza en familias con un nivel de vulnerabilidad alto”, explicaba la portavoz de Aldeas Infantiles, Tan
ia Teigell. Son los profesores, trabajadores sociales y resto de profesionales quienes detectan las carencias de las familias y realizan la derivación al programa. “Fortalecemos a las familias aportándoles recursos como refuerzo escolar, ocio y tiempo libre, logopedia, psicomotricidad, talleres de familia o atención psicológica (individual y familiar), para que los niños y niñas tengan un futuro mejor”, sigue Teigell. En el Distrito de Anaga, de la capital tinerfeña donde se centró la ayuda de VpC, tiene su eje en dos centros escolares, CEIP Alfonso Spinola y CEIP San Andrés e implica a una red que sostienen también otras entidades, como Hestía, para refuerzo educativo, el UB La Laguna, con actividades ocio y tiempo libre, y la Asociación Galatea que aporta atención psicológica, mientras que Aldeas Infantiles se centra en las familias. Además de la estrecha colaboración con ambos centros escolares, la UTS y Centro de Salud de la zona.
En este contexto, es el que Ver Para Crecer aterrizaba en Tenerife, para aportar su granito de arena, en lo que respecta a la salu
d visual de los niños. “Lamentablemente, las familias no se pueden costear algo tan necesario como unas gafas”, afirmaba Teigell. De forma previa a la intervención, CaixaProfinfancia realizó una preselección de niños y niñas que ya usaban gafas, o que, a priori, “los profesores habían detectado que podían no ver bien”, explicaba ayer Salomé Márquez, directora del Centro.
El CEIP Alfonso Spínola estrenaba la colaboración Ver para Crecer-CaixaProinfancia, que ha sido magníficamente recibida por las familias tinerfeñas. “Cualquier dificultad visual o auditiva repercute en el rendimiento escolar, en cuestiones tan importantes como la lectoescritura, por ejemplo. Por eso las familias beneficiarias nos han transmitido un agradecimiento tremendo por la acción. Se han sentido, también con este programa, acompañadas y respondidas”, termina Márquez.


